Una jornada más que Fabulosa

En un hecho sin precedente, Santa María de Punilla recibió al público con cielo azul por segundo día consecutivo. Un sol candente, con temperatura de casi 33°C, y ni una sola nube, presagiaban una noche espectacular.

Domingo 26 de febrero - Aeródromo Santa María de Punilla Luego de una jornada inicial bien rockera, el festival continuó con una propuesta más variada. La apertura de puertas fue un poco más tarde que el día anterior, a las 15 horas, de la mano de Claudio Kleiman, eminencia periodística del rock que subió al Escenario Principal con La Banda de Sonido. Luego siguieron La Perra Que Los Parió, los mexicanos Cuca y uno de los sets más esperados del día: De La Gran Piñata, que recibió a un buen malón de gente que había optado por ingresar, mientras algunas nubes grises amagaban a quedarse sobre el valle. A la misma hora, gran parte de los otros escenarios ya habían comenzado.

En el Carlos Tortola, la fecha fue dedicada al metal. Desde las 15:50 horas empezaron a subir al escenario bandas locales y del resto del país, como Fucksion, C.R.U.S.H., Ser o no ser, Torke, P.A.C.T.O., Ojo Ácido, Coral, La Rastrojera (buena banda de rock & roll y blues), Rey Argento (tocaron una versionaza de la mítica banda de Pappo / Medina / Castello Jr., Aeroblus).

Los números principales comenzaron con Arraigo, que brindó un show potente, con su fusión de metal y folclore; le siguió Rowek, la banda de los ex Rata Blanca, el baterista Gustavo Rowek y el guitarrista Sergio Berdichevsky, quienes repasaron algunos clásicos de V8 y Rata Blanca. El cierre del escenario estuvo a cargo de Lethal, que hizo tronar el pecho y las sienes de los pelilargos que agitaban las melanas al ritmo del headbangin'.

A primera hora de la tarde, el sol cocinaba lento, por lo cual muchos de los tempraneros que recorrían el aeródromo prefirieron los escenarios techados, como el Quilmes Garage, donde abrió La Isla Común. Durante la tarde habría una perlita allí: tras haber pasado Delta Venus, Sir Hope, la fiesta de Bandalos Chinos; Qi y los raperos Jvlian, llegó el debut de Shoot the radio , el nuevo proyecto del ex Soda Stereo Zeta Bosio.

Luego de los sets de Telescopios y Valdes, fue el turno de los rosarinos Indios, quienes con su electro-pop-rock, poco a poco están ganando un lugar más elevado en el ambiente. El Quilmes Garage lo cerró la hipnótica Barco, que repasó repertorio de sus tres producciones y sorprendió cuando rindió homenaje a Gustavo Cerati, con el cover Amo dejarte así".

Metros más adelante, la carpa azul del Ceremonia Geiser se reactivó con la emisión del documental Geiser: llegando las sierras, como el día anterior. Alrededor de las 17, la primera banda en hacer su aparición fue Visión, seguida por Fetzet y Callate Mark, la banda de Florian Fernández Capello (hijo de Vicentico), que cerró su set con una versión a todo punk de Ya no sos igual (2 Minutos). Luego, los músicos se arrojaron a hacer mosh sobre los presentes.

Entre este clima caliente y fervoroso, salió el comandante Juanse. Después de tocar los clásicos El vampiro y Rock del pedazo, invitó a Andrés Ciro Martinez (armónica y voz) para rendirle homenaje a Pappo con Ruta 66.

Siguió Francisca y Los Exploradores con un show musicalmente visceral, tanto fue así que su frontman Franco Saglietti, se quitó la camisa-túnica blanca que vistió durante la presentación para terminar completamente desnudo entre el público presente. Rock. Vendrían después Rayos Laser, Placer, OK.Pirámides (con Sergio Rotman en primera fila, disfrutando el show) y Alvaro Moyano, aka Sonicnoise DJ, tras las bandejas. Un día más con una oferta muy interesante en este escenario.

El Espacio Alternativo arrancó con una conferencia de Ricardo Mono Cohen, más conocido como Rocambole, quien fuera el encargado de ilustrar los discos de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Entre anécdotas ricoteras, presentó un libro de ilustraciones titulado De regreso a Oktubre: lo que quedó en el tintero. La carpa quedó chica ante la gran convocatoria de público que quiso escuchar al artista.

Luego llegaría el segundo día de celebración de Los Pericos, donde repasaron su etapa hitera de los años ’90. El invitado de lujo fue Andrés Ciro Martínez, quien cantó el clásico Runaway.

En la seguidilla festiva de la carpa, aunque con un poco de retraso, subió Roberto Pettinato, vestido con mameluco, para presentar Sumo por Pettinato. Es sabido el amor y la admiración del público rockero argentino por la mítica banda de Luca Prodan, por lo que fue bien recibida la propuesta de una banda que sonó muy bien, generando altos picos de pogo en El ojo blindado, Estallando desde el océano y Fuck You. Gran paso de Petti por el CR17.

Luego bajarían las aguas con el divertido relax propuesto por Alfredo Casero, quien cantó (Pizza conmigo), monologueó e interactuó con el público, generando un grato momento humorístico de la fecha. Para finalizar, el Circo del Horror hizo presencia por segundo día consecutivo con su performance; dando paso al cierre de la carpa con el arribo al festival de las Fiestas Gitanas, con DJ´s, solistas, performers y la banda Cumbia Queers, como número central. Jornada más que completa en el Alternativo.

En este día, La Casita del Blues pareció ser el escenario menos concurrido, dada la oferta del resto del predio, y también el de menor duración. Primero sonaron los cordobeses Lonesome Poly & the Last Train, con su propuesta de country-blues muy bailable; siguió el armoniquista y cantante Cesar Valdomir & the Blue Midnight, con un repertorio de blues standard a través de una banda muy ajustada; y finalizó el guitarrista internacional Slam Allen, quien lleva más de dos décadas girando por el mundo con su exquisita y refinada propuesta de blues & soul. En sus manos lleva el mojo.

Durante esta jornada, el reggae le puso música al Escenario Temático. Y con algunas perlas. Mamita Peyote dio inicio a la seguidilla de shows con rocksteady, algo de funk y gipsy punk; continuaron las voces femeninas con el show de Sol Pereyra (cordobesa, radicada en México); luego llegaría la primera descontractura del escenario reggae con los peruanos Cuchillazo y su impronta funk metal alternativo; y los mexicanos hip hoperos Golden Ganga, en el marco de celebración de sus 10 años de trayectoria.

El reggae volvió con la presentación de Black Dalí, proyecto del ex cantante de Kameleba. Pero el segundo quiebre estuvo en manos de Sergio Rotman (Los Fabulosos Cadillacs), quien junto a su esposa Midnerely Acevedo (aka Mimi Maura), subieron al escenario con su banda de punk rock El Siempreterno. Un concierto poderoso, contundente, que atrapó los oídos de todo rasta allí presente, y dejó con ganas de más.

La cuota internacional la aportó Dub INCorporation, agrupación francesa que con su dance hall puso a la gente a despegar los pies del campo. A despabilarse. Algo que terminó de lograr Todos Tus Muertos, que no contó con el cantante Pablo Molina por un problema en la logística. Igualmente, Fidel Nadal se hizo cargo de la voz, enfiestando a la masa con hits como Gente que no y Dale Aborigen, entre otros. Para no dejar caer a la gente, Dancing Mood promovió el agite y el baile con su estilo ska jazz y su sonido siempre ajustado.

La antesala del cierre fue un homenaje al gran violero Negro García López a cargo de Emanuel López, Claudia Puyó, los músicos chilenos de la banda de Charly García y algunos de Nonpalidece. Fue un momento emotivo, un tanto extenso, lo que provocó el desencanto del público presente. Para finalizar la velada reggae, Nonpalidece fue bajando los decibeles con su reggae trance love, ideal cambiar el perfume del aire. En un set de más de hora y media, los de Tigre repasaron su repertorio clásico, a través de un gran sonido de banda y mucha humildad. También en el río Cosquín, todo es mejor.

Pasadas las 17:30 horas, la temperatura empezó a subir en el Escenario Principal con Jóvenes Pordioseros y su rocanrol. Su líder Toti Iglesias se trepaba por las columnas, mientras la banda de Lugano daba un show veloz y muy enérgico, en el que los clásicos No la quiero dejar, Descontrolado y el cuartetazo Por lo que yo te quiero (sobre la base de la Stone Paint it, black) fueron momentos de pogo intenso en el público.

A continuación, Panteón Rococó copó el escenario desde México. El público rocanrolero aceptó su propuesta surfer ska latino y cumbia, dándose el lujazo de invitar a German Daffunchio para versionar un tema de Sumo, llevándose una linda ovación argentina a tierras aztecas. El sol aún no caía y la fiesta continuó con el show de Los Caligaris, quienes hicieron bailar a todos con hitazos como Asado y Fernet y Nadie es perfecto (incluso con la versión cuartetera de Ji ji ji, de Los Redondos). El carnaval se vivió a pleno en CR17.

Luego, Los Cafres pintaron de reggae el escenario principal. La banda liderada por Guillermo Bonetto repasó clásicos de todas las épocas, generando un momento íntimo y relajante, ideal para mermar intensidad poguera y descansar un poco para la seguidilla que vendría.

Es que, alrededor de las 21 horas, la palabra revancha quedó chica para el 13° show que brindaron los uruguayos de La Vela Puerca en el Cosquín Rock: un año atrás debieron acortar su show por la intensa lluvia que caía sobre Punilla. Todavía en el marco celebración de sus 20 años de trayectoria, la banda brindó un setlist en orden retrospectivo, generando mucha expectativa en los fanáticos que aguardaban las canciones más viejas. Llenos de magia, Va a escampar, El huracán, Por dentro, Por la ciudad, Madre Resistencia (enganchado con T.V. Caliente -Virna Lisi, de Sumo) provocaron media hora seguida de pogo, hasta que el Enano Teysera se despidió hasta un próximo disco, anunciando lo que vendría sobre el escenario a continuación.

Vistiendo camisa hawaiana y sombrero de paja, Skay Beilinson fue el siguiente en subir al escenario para brindar un show poderoso y vibrantemente eléctrico, en el cual repasó toda su discografía solista. Arrancó con Arcano XIV y Arriba el telón, dando paso al primer pogo con Oda a la sin nombre. Luego seguirían El equilibrista, EgoTrip, Falenas en celo y Flores secas. En esta oportunidad, los temas de Los Redondos elegidos para atronar las gargantas de los presentes fueron "El pibe de los astilleros y Ji ji ji, pico altísimo en el pogómetro. Skay y Los Fakires desplegó un sonido contundente y certero, como una tromba de rock que envuelve el espíritu. Maestría absoluta.

El final del extenso y gratificante Día 2 del CR17 llegaría con el recital de Los Fabulosos Cadillacs, realizando la primera presentación de su carrera en el festival. Madurez sonora y festiva elocuencia musical de Vicentico, Flavio Cianciarullo, Sergio Rotman, Fernando Ricciardi y Mario Siperman; un combo explosivo que sumó sangre nueva, llena de energía, con la inclusión de Astor y Florián, los hijos de Flavio y Vicentico, respectivamente.

El show, popular y hitero, fue un viaje al pasado en una máquina del tiempo: todos sabían de memoria las letras de esos hits que la banda supo acumular en tres décadas de carrera. La lista de temas, bien festivalera incluyó: Manuel Santillan, el León, Mi novia se cayó en un pozo ciego, El aguijón, Demasiada presión, El genio del dub / Radio Kriminal, Calaveras y Diablitos, Las venas abiertas de América Latina, Saco Azul, Carmela, "Mal bicho (donde se oyó al público cantar "Mauricio, todos te dicen que sos mal bicho, así es como te ves"), V Centenario, el cover de Sumo Mañana en el Abasto (con Pancho Chevez en armónica"), Matador, El Satánico Dr. Cadillac y Yo no me sentaría en tu mesa.

La gente se retiraba feliz, algunos a seguir de fiesta, otros extenuados, pero todos con la mochila cargada de las doce horas consecutivas de música que regaló el domingo 26 febrero. Carnaval toda la vida, realmente. Y aún quedaba una fecha más del CR17.

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