VETUSTA MORLA
“SOMOS UNA BANDA CHAPADA A LA ANTIGUA”
“Somos una banda de seis miembros que manejan una instrumentación en principio clásica del rock, pero que tratamos de hacer sonar diferente o, al menos, con nuestra propia personalidad. Nuestro desarrollo está muy basado en el vivo. En ese sentido somos una banda chapada a la antigua, porque hemos pateado muchos escenarios antes de tener la oportunidad de plasmar nuestras canciones en un estudio y por eso uno de nuestros mayores retos es trasplantar a las grabaciones la energía y la complicidad que hemos alcanzado después de una década de actividad”, a modo de introducción Juanma, guitarrista y tecladista de Vetusta Morla, entrega una definición sobre esta banda madrileña que se encuentra en Buenos Aires tratando de empezar a conquistar al público argentino con su primer disco de estudio “Un día en el mundo”, editado a principios del 2008. Desde su salida, el material fue muy bien recibido y le permitió a los músicos cosechar varios galardones, entre ellos, tres Premios a la Música que son otorgados por la Academia de las Artes y las Ciencias de la Música. Mientras que, junto a Álvaro León, crearon un material audiovisual (que incluye los videoclips de “Sálvese Quien Pueda”, “Un Día en el Mundo” y “Otro Día en el Mundo”) con el que obtuvieron el galardón al “Mejor Videoclip en la Semana de Cine de Medina del Campo” (Valladolid).
-¿Cómo se dio la posibilidad de visitar Argentina?
-J: Venir a Argentina surgió de un cúmulo de factores favorables, entre ellos la posibilidad que nos brindó Amaral de tocar con ellos en el Teatro Metropolitan y el apoyo de algunas instituciones españolas en la difusión de nuestra música acá. Es la primera vez que venimos, pero la verdad dudo mucho que sea la última porque estamos muy a gusto. Casi nos sentimos como en casa y ojalá que en este viaje podamos darnos a conocer lo suficiente como para establecer futuros planes.
-Llegaron para presentar “Un día en el mundo” ¿cómo lo definirían?
-J: Nuestras canciones se mueven dentro un pop-rock de influencia anglosajona, nosotros entendemos que más británico que americano. Sin embargo las letras las hacemos en castellano y ahí está otro de nuestros focos de trabajo más importantes, conseguir letras que resulten estimulantes y que se fundan de manera natural con la música. Y conseguirlo, además, dentro de los esquemas del rock cuyos elementos musicales están diseñados para el inglés y sus características lingüísticas. Esto es algo que, por ejemplo acá en Argentina se ha hecho muy bien, pero en España es algo que, al menos nosotros, echamos un poco en falta, aunque, por supuesto, hay excepciones. Más allá de eso, “Un día en el mundo”, nuestro primer LP, es una colección de canciones que retrata el momento en que fue grabado, el momento que vivimos como personas y como músicos después de todas las aventuras y el aprendizaje que hemos pasado juntos.
-¿Qué les gusta trasmitir con sus letras?
-J: Nos gusta pensar que nuestras letras más que mensajes que lanzamos al mundo, son más bien como artefactos capaces de generar emociones. Evidentemente, los textos se escriben con un sentido y cuentan algo, pero el modo en que lo hacen tiene que ver más con las sensaciones y las imágenes que con la narrativa. Esto nos permite, al mismo tiempo que expresarnos, conseguir un texto y por extensión una canción que provoque en el que la escucha un sentimiento, que active sus propias experiencias y recuerdos. Cada uno interpreta según sus circunstancias y el significado de una letra ya no es sólo el que le da el autor, sino la suma de todos los significados que sugiere, estén equivocados o no, al final, interpretar correctamente el mensaje no es lo más importante. Lo importante es que el texto tenga la capacidad de sugestión que a nosotros nos gustaría.
-¿Qué repercusiones tuvo el material en España?
-J: Mayores de lo que esperábamos. El disco ha funcionado muy bien a nivel de ventas, hemos despachado casi 40.000 copias en España y eso, para una banda humilde como nosotros y dadas las circunstancias, es algo extraordinario. Además nos han honrado con un buen número de galardones, entre ellos, 3 Premios de la Academia de la Música, algo así como los “Oscar” de la música española. Pero la mayor recompensa para nosotros y lo que realmente nos ha llenado al mismo tiempo de sorpresa y de alegría es que hemos tenido la oportunidad de estar año y medio de gira de forma continuada y consiguiendo llenar casi todos los recintos por los que hemos pasado en España.
-¿Y cómo quedó posicionada la banda allá?
-J: Nuestra posición en España es un poco particular. Somos una banda totalmente independiente, que sigue en todo momento sus principios y que se marca su propio camino. Pero el hecho de que hayamos tenido una repercusión pública notable y que gustemos a un público bastante heterogéneo, hace que cierto sector del panorama independiente nos considere como parte del llamado “mainstream”. Así que estamos situados el algún punto difuso entre esos dos conceptos, supuestamente antagónicos que, a nuestro entender, son categorías que pertenecen al pasado y que, además hemos notado que en Argentina, afortunadamente, no se manejan. Creemos que la música puede estar hecha con honestidad o no, te puede emocionar o no, pero más allá de eso estas discusiones son estériles.
-Si tuvieran que destacar los momentos más importantes que los hayan ayudado a crecer como banda ¿cuáles serían?
-J: Sería difícil destacar momentos concretos ya que lo nuestro es un aprendizaje constante. Desde la grabación del disco hasta los viajes que hacemos juntos, que nos unen mucho como amigos y como músicos. Si tuviera que citar uno sólo, quizá destacaría la aventura que vivimos en 2004 cuando fuimos a Beirut para participar en festival con bandas de diversos países. Probablemente en una conversación que tuvimos allí sentados en una azotea fue cuando se forjó nuestro proyecto de manera más sólida y decidida.
-Las bandas argentinas que trabajan de manera independiente tienen muchos problemas para poder grabar un disco (por los costos) e incluso para conseguir lugares para tocar ¿cómo es la situación en España?
-J: No conocemos a fondo la industria en Argentina, pero todo me hace pensar que las dificultades a las que se enfrenta una banda independiente se parecen bastante. De todos modos creo que los tiempos están cambiando, por lo menos en España. El acceso a equipamiento permite que con poco dinero y sin salir de casa, se puedan grabar discos con un sonido, como mínimo digno. En las grandes ciudades como Madrid o Barcelona es relativamente fácil conseguir espacios para tocar. Aunque las salas de conciertos pasan muchas dificultades, persecuciones por parte de las autoridades y están socialmente mal vistas, sin embargo se mantiene un circuito de vivo razonablemente sano. Por último, también está cambiando el modo en que se difunde la música. Internet ha abierto todo un abanico de posibilidades para dar a conocer tu música aunque no dispongas de muchos recursos para invertir en comunicación. De hecho parece que hoy en día funcionan mejor las redes sociales que las grandes campañas en medios convencionales.
En mi opinión todos estos cambios han propiciado buenas oportunidades para las bandas independientes y también han propiciado una vía de escape para cierta parálisis que existía en la industria ante un innegable vuelco en las circunstancias del negocio. Aún así, sigue siendo muy difícil obtener la proyección y el nivel de trabajo suficiente como para dedicarte exclusivamente a la música y vivir de ello. Pero, por lo menos, ahora las bandas independientes tenemos la opción de mostrarnos, grabar, aunque sea creando nuestro propio sello y ofrecer conciertos.
-¿Qué nos podes contar de la escena española?
-J: Yo pienso que ahora mismo vivimos en España probablemente el mejor momento de la historia de nuestra música independiente. Todos los cambios en la industria que antes comentábamos han permitido que se liberara un tapón que impedía mostrar el talento. Las bandas están haciendo grandes discos, tienen mucha solidez sobre el escenario y lo mejor de todo, se ha descubierto que existe un público bastante amplio que, más allá de los que se creía, tiene interés por escuchar la música independiente que se hace en nuestro país. Podría citarte muchos nombres de artistas recomendables, por ejemplo, Xoel López o Pony Bravo que nos acompañan estos en nuestro periplo argentino. También está Lourdes Hernández una cantautora folk que firma con el nombre de Russian Red o Love of Lesbian, procedentes de Barcelona. Recomiendo que echéis un vistazo a nuestra página de amigos en myspace porque todos los que figuran ahí son artistas muy interesantes.
EL DATO: Luego de las presentaciones en el Teatro metropolitan y La Trastienda, Vetusta Morla tocará el sábado 21 de noviembre a las 21hs en Niceto Club (Niceto Vega 5510, Capital Federal).
FOTO: Gentileza Mónica Delfino
Autor: Guillermo Conosciuto | Mail: gconosciuto@esquinarockweb.com.ar

